17 agosto, 2017

¿Empezamos por las series? | Por trece razones

   Conocía Por trece razones desde hace algunos años. De hecho, es uno de ese tipo de "pendientes eternos" con los que nunca me he llegado a poner. Es cierto que había leído algunas reseñas y la historia me llamaba la atención, pero no lo suficiente como para empujarme a leerlo antes de ver la serie. Y puedo aseguraros que fue algo que consideré mucho.

   Tras el lanzamiento de la adaptación de la novela de Jay Asher en formato serie decidí que, lo que sería en un principio, esperaría e intentaría leerme sus páginas antes de verla. ¿Pero qué suele ocurrir con mis propósitos? Que o bien no los cumplo o bien los cumplo al revés. Y como podréis comprobar por el rumbo que está tomando la entrada seréis capaces de intuir que ha sucedido la última opción. De forma que procuraré explicaros el cómo ha sucedido y las consecuencias de este despropósito.


   Os he contado como descubrí el libro, pero no su serie. Empecé a ver como se hablaba acerca de ella en vídeos y entradas de la comunidad, además de en pequeños "tráilers" donde se anunciaba la nueva y prometedora apuesta de Netflix. He de admitir que al principio me sorprendió bastante ver que habían adaptado el libro y no en una película como se suele hacer. Es un aspecto que incrementó mi interés y pese a que no niego que me picara la curiosidad, en ese momento preferí optar a esperar al día en que me leyera la obra de Asher antes de ver su adaptación en la pantalla.

   Y ahora viene la pregunta: entonces, si tan claro tenías que querías leerte el libro antes de ver la serie, ¿por qué no lo hiciste? Yo también me lo pregunto, aunque sé el motivo que me llevo a ello. Me había propuesto ponerme al día con las series en las que estaba (y estoy) algo atrasada. Puesto que había rezagado este objetivo demasiado debido al poco tiempo que tenía durante las clases, pensé que el verano sería una buena época para ello. Las otras tres miembros de las Tartaneras (un grupo de amigas fans de la hostelería) les quedaban dos capítulos por ver para terminar Por trece razones (serie) y una conversación con ellas sobre recomenaciones me animó a concederle una oportunidad. Al día siguiente cogí el portátil y empero de no tener claro por qué serie me iba a decantar -también estaban Orange is the New Black o Vis a Vis entre otras -de repente me apeteció esta serie. Es corta, no tanto como mis ganas de descubrir si era tan genial como a todo el mundo le parecía. ¿La respuesta? A continuación os desarrollaré un poco más mi opinión al respecto.   

   Por trece razones consta de trece episodios con una duración aproximada de 45 minutos cada uno (sinceramente no estoy muy segura, así que no os fiéis mucho). El motivo de esta cantidad exacta son las trece cintas en las que Hannah Baker explica las razones que la llevaron a suicidarse. Sí, tranquilos, no es ningún spoiler: Hannah Baker y deja su testamento (o historia) en unas cintas que son entregadas a quienes la condujeron a tan trágico final.

   La historia tiene lugar en el típico ambiente de un instituto americano, salvo por el hecho de que los alumnos que estudian en este son un poco más gilipollas (los que llegamos a conocer mejor, al menos). Se producen saltos de trama entre el pasado y el presente, entre la vida de Hannah y como los demás reaccionan al averiguar su visión. ¿Es el testimonio de Baker la verdad absoluta? Todos los tópicos juveniles que podrían acontecer en la vida de cualquier adolescente se verán interrumpidos por las traiciones y agresiones dirigidos hacia una única diana. Lo particular en esta serie (entre otras muchas cosas) es la manera en la que el espectador pasa a convertirse en un pleno conocedor de la vida de la protagonista: sabemos cómo se siente, qué le duele o ilusiona y cómo poco a poco se desmorona su vida. Pero esto último no lo sabemos de golpe, si no poco a poco. Cinta a cinta. Causa a causa. De la primera a la decimotercera.

   Se ha debatido bastante sobre si Hannah exageraba o no con sus motivos. Creo que las cintas reflejan su peor momento, tal y como ella misma llega a afirmar, explican el modo en el que su vida comenzó  a torcerse. Hace al oyente un testigo del proceso que la llevó a tomar la que sería su última decisión, un participante más en esta dramática a la par que realista historia. Es cierto que algunas cintas (o personas...) no reúnen tanta crueldad o estupidez humana como otras, pero aún así es importante conocer su relación con la voz narradora. En mi opinión, Hannah no tropezaba con varias piedras: se las lanzaban hasta el punto en el que se vio sepultada en una situación que la sobrepasaba.

   La recomiendo bastante. Creo que tanto si eres el verdugo o la víctima te harán reflexionar. Deberían tratarla en los institutos, pero como por ahora no es algo que crea probable os recomiendo que vosotros le déis una oportunidad si aun no lo habéis hecho y aprovechéis el verano para verla. Además, se rumorea que van a sacar una segunda temporada.


Estoy planeando hacer un curiosidades sobre la serie. ¿Os apetecería? ¿La habéis visto?
¿Qué serie os tiene atrapados a vosotros? ¿Alguna recomendación? 

2 comentarios:

  1. Hola!!!
    Me encanta esta serie. Y yo también creo que debería hablarse de ella en los institutos.
    Un saludo.

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  2. ¡Hola!
    Esta serie me encantó. De hecho, se ha convertido en una de mis favoritas. Algunas cintas fueron más fuertes que otras pero para la protagonista todas fueron igual de importantes así que creo que Hannah no exageraba.
    Leí en una noticia hace tiempo que la segunda temporada ya estaba confirmada y que saldría en 2018 así que ya estoy deseando verla. Ahora mismo Juego de tronos me tiene atrapada así que estoy dejando de lado las series que tengo pendientes para verla jaja
    Me encantaría leer un curiosidades sobre la serie :)

    ¡Besos!

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